viernes, 9 de marzo de 2018

RETO 4 PALABRAS


Otra participación del reto 4 palabras, donde teníamos que escribir un poema o relato a partir de las palabras: arroz, lentejas, maravilla y taxi.



Esta vez de la mano de MariCarmen Benitez. Nos deleita no con uno sino con dos relatos en primera persona. Unas reflexiones de lo más interesantes, que bien podrían ser de cualquiera de nosotros. Gracias por querer compartir con todos nosotros tus relatos.


  Todo el día metida en el taxi, la gente cree que es un trabajo estupendo, me dicen:
-Tú, ni frío, ni calor, metidita en el coche de un lado para otro.
No saben lo duro que es, lo que tengo que aguantar a veces con los pasajeros, el tráfico, el riesgo que corremos. Pero no quiero quejarme, no hay trabajo maravilloso, o yo no lo conozco, todos tienen sus pros y sus contras.
Algo bueno que tiene es que entre carrera y carrera, parones, etc., tengo tiempo de pensar en mis cosas, que son siempre las que tengo que hacer cuando me bajo del coche, siempre voy corriendo, lo que me viene muy bien después de tanto tiempo sentada, hago la compra, preparo la comida del día siguiente, limpio, recojo, me viene estupendamente pensar para organizarme. Por ejemplo, para mañana, tengo pensado hacer unas lentejas con arroz y ya tengo en mi cabeza las cosas que necesito comprar.
También tengo tiempo de soñar y uno de mis sueños recurrentes es que alguien me pida que le lleve a otro lugar, lejos de esta ciudad en la que no paro de dar vueltas, con un paisaje que me sorprenda, yendo a la playa o a la montaña. 
Quizás tendría que ser conductora de autobuses o camiones, de esos que hacen rutas largas y se pasan días fuera de casa y comen en restaurante todos los días.
Por cierto, las lentejas con arroz serán muy sanas pero son aburridas; creo que pensaré en otra cosa.
 
 
                                 
 
 
 
 
 Miré el reloj y vi que no llegaría a tiempo, así que cogi un taxi.
La cosa me iba a salir cara y, por si fuera poco, estaba de malhumor. Últimamente las reuniones con mi amiga Berta se habían convertido en un tormento. Estaba obsesionada con la  comida sana y se pasaba el tiempo hablando de calorías, carbohidratos, aminoácidos,  proteínas, fibra, minerales, grasas.
Las lentejas con arroz me decía que era la comida más completa, que deberíamos comerlas al menos un día a la semana y me echó un discurso de una hora hablando de esto.
Me gusta comer, probar diferentes sabores, texturas, olores; para mí comer es algo más  que saciar el hambre, significa placer, cultura. Sin embargo, a este paso terminaré aborreciendo la comida.
Mi amiga es una persona maravillosa pero tendré que darle un ultimátum o deja el tema o tendremos que dejar de vernos.